Verruga

Me llamo Virginia y tengo 43 años; tenía una verruga en el hombro que en un principio era un lunar oscuro y que luego comenzó a crecer hasta que tomó la forma de media esfera convexa. Me dolía como si me la estuvieran quemando con un pincho. Busqué en el libro y probé la verruguera, que casualmente crecía cerca de casa, como una mala hierba, pero benditas sean las malas hierbas, no les damos la importancia que tienen. Me la apliqué esporádicamente durante unos 20 minutos, machacada sobre la verruga y tapada con una tirita. Se empezó a secar y se iba cayendo a trocitos cada vez que me aplicaba la planta. Ahora sólo queda un circulito de piel suave y más sonrosada, la verruga no ha vuelto a crecer.

Agradecemos de corazón que existan personas como el Sr. Pàmies y sus colaboradores. El futuro de la medicina está en los remedios naturales y la sanación holística, no en tratar los síntomas sin tratar la causa que genera el desequilibrio, a la vez que se crean efectos negativos colaterales. En bastantes aspectos la medicina ha avanzado, pero aún no es consciente de la verdadera esencia del ser humano ni de cómo restablecer su equilibrio en todos los aspectos.

Virginia Torres

Barcelona