Varios usos – MMS – Jose Moreno – Madrid

Mi nombre es Jose Moreno, tengo 57 años (mayo 2020), soy Militar de carrera retirado, Suboficial ejército tierra y actualmente, comercial de energía. Vivo en Móstoles (Madrid). Llevo desde hace 5 años, utilizando el MMS y el dióxido de cloro atrapado en agua, según la forma de hacerlo de Andreas Kalcker. También uso el DMSO para lesiones musculares y también lo ingerí, de acuerdo al libro GUIA DEL DMSO, por curiosidad, y el olor que se desprende del cuerpo es lo único que encontré negativo.

Mi mujer tuvo, hace 6 años, un daño cerebral adquirido por bajada de azúcar y se quedó como una niña pequeña. Hace años le di unas 20 sesiones de cámara hiperbárica y, antes de entrar a la toma de las sesiones, le daba 7 mml en un vaso de agua de DMSO, ya que es un gran transportador de oxígeno.

El dióxido de cloro, junto con el DMSO, lo utilizo para limpieza y enjuague de boca y en 5 años sin caries. Cada vez que iba al dentista me sacaba una caries. Así que eso se acabó. Utilizo también el dióxido de cloro en pulverizador para "uso y disfrute" como yo le llamo, ya que al tener tantas utilidades pues viene muy bien, por ejemplo, para desinfectar encimeras de la cocina, utensilios, para los alimentos, ya que no altera ni sabor ni sabor. Un caso concreto para el moho del queso y del chorizo que guardas en la nevera y siempre sale con moho, así que los rocío con dióxido de cloro, lo envuelvo bien en papel de aluminio y se acabó el moho. También al corte de la pata de jamón para el moho.

Lo utilizo para el mal olor de los pies y de las axilas, pues acaba con ello al instante. También para los pies escocidos, para el olor de la cama del perro que también suele oler desagradable y para desinfectar sus mantas.

Y sobre todo muy útil para las personas encamadas que no se pueden duchar. En fin, tiene toda la utilidad que le podamos encontrar.

Últimamente, investigando por Internet, encontré una patente para aplicar el gas del dióxido de cloro en el pelo y así evitar su caída, pues quema un tipo de grasas (llevo días intentando localizar de nuevo la patente y no la encuentro). Era una especie de recipiente desde donde conducía el gas por un tubo a un peine de púas huecos con el que te peinas. Por lo visto el ozono se utiliza para el cabello en las peluquerías. Así que ahora me echo con el difusor del dióxido de cloro, agua en la cabeza para peinarme, me salto las pruebas en animales, y el comité ético.

Jose Moreno Sánchez

nikamoreno62@gmail.com

Móstoles (Madrid)