Trombosis

Mi madre tiene 76 años y padecía una leucemia. Desde hace 4 años aproximadamente se realiza análisis para ver el estado de los leucocitos, pero en marzo de 2012 en uno de estos análisis le dicen que están altos y que en ese instante ha de conectarse a los sueros. Yo la acompañaba y dije: ¿los sueros, eso que es?, en pocos minutos ya lo supe cuando estaba sentada en un sillón recibiendo la quimioterapia. El tratamiento recomendado eran 4 sesiones de quimio (una al mes).

Sabía de los efectos secundarios de la quimioterapia y me propuse ayudar a mi madre. Siempre desde su elección. Me desapegué de su historia y mi relación fue de darle amor e información de que existen alternativas de curación.

Hace tiempo que escuché a Josep Pamies en internet y me resultó muy inspirador para ayudar a mi madre. Siempre he creído en los beneficios de las plantas.

Enseguida comenzó con una dieta alcalina, o prácticamente alcalina, de una forma progresiva. Le ayudé con nuevas recetas. También hacía más ejercicio con los paseos. En pocas semanas también se volvió más positiva y a valorar más la vida, así como la abundancia que tenemos.

En el segundo análisis de sangre de abril 2012 los leucocitos volvieron a unos valores aceptables pero decidió recibir 2 sesiones más de quimio. Al bajar los leucocitos prefirió no tomar de momento las plantas específicas para el cáncer que recomendaba Josep.

Como esperábamos, los efectos secundarios de la quimio llegaron y sufrió una gran trombosis, con riesgo de perder la vida. Fue entonces cuando recurrí al libro de María Treben que me envió Josep: La salud de la botica del señor. El tratamiento para la trombosis fue el siguiente:

- Cada mañana se aplicaba unas vendas o gasas empapadas en las hierbas suecas durante 4 horas aproximadamente. Bien fijadas a las piernas podía moverse con normalidad. Al quitarse estas vendas se echaba una pomada de maravilla o caléndula (al principio la elaboraba yo pero después se adquirió en herbolario).

- Se tomaba al menos 2 vasos al día de infusión de llantén (siempre con limón para ayudar a su dieta alcalina)

 

Los efectos positivos pudieron verse a los 15 días, pero actualmente sigue con el tratamiento aunque sus piernas están muy bien. En alguna ocasión se hinchan un poquito, pero están desapareciendo hasta las cicatrices de la trombosis y sus tobillos ya no están hinchados.

Actualmente sigue tomando la infusión de llantén y las vendas de hierbas suecas, con la pomada de caléndula.

Por lo que respecta a la leucemia, los análisis de leucocitos están en valores normales y ahora no tiene tratamiento médico, tan solo revisiones cada 6 meses. Por tanto la leucemia se podría decir que está curada. Está siguiendo una alimentación alcalina y hace ejercicio.

Quisiera recalcar algunos aspectos que he vivenciado con esta experiencia:

- La enfermedad de mi madre ha sido un aprendizaje para ella, fue ella quién tomó sus decisiones.

- Los familiares y amigos debemos comprender que es bueno desapegarnos de la enfermedad y ayudarles dando amor, así como información para que elijan.  Aquí es importante no imponer nada, buscar la forma de que la información llegue sencilla y comprensible.

Rubén

Septiembre 2013

r.rodriguezsanchez@hotmail.com