Sarcoma intracraneal

Me llamo Carlos Enrique, tengo 60 años y soy de la Ciudad de Mar del Plata, República Argentina. Hace más de dos años cambiamos la alimentación para intentar mantener un cuerpo alcalino, puesto que mi esposa (actualmente con 58 años) sufrió en el año 2010, un sarcoma retroperitoneal, que fue quitado por completo en una operación, y tratado con radioterapia. Cuando había superado los cinco años de post operatorio, nuestra felicidad de superar el tiempo del protocolo médico duró muy poco tiempo, dado que se descubre un nuevo tumor a través de una resonancia indicada por el oculista. Su ojo izquierdo estaba más hacia afuera por la presión que esa masa ejercía. Los tres cirujanos especialistas más eminentes de nuestra ciudad fueron consultados, con la respuesta negativa, ante la imposibilidad técnica de llevar a cabo la operación en la ciudad. Fuimos a Buenos Aires la segunda semana, a partir del estudio, y Dios nos puso en manos de un gran neurocirujano, y excelente ser humano, que renovó nuestras esperanzas. Mi esposa fue operada, durante 7 horas y media, el 10 de agosto de 2015, de un sarcoma intra extracraneal, situado detrás de su ojo izquierdo. Pudieron extirpar un 50% del tumor aproximadamente. Al acabar el tratamiento de 31 sesiones de radioterapia de amplitud modulada, de traumática aplicación y resultados adversos dado que no se había logrado detener el crecimiento, (estaba 1,5 cm. más grande). Con un fuerte desánimo y siempre en nuestras cabezas de aceptar el diagnóstico, pero rechazar los pronósticos médicos, iniciamos primero un tiempo de la cura con áloe o sábila de la receta, del Padre Romano (mientras recibía radioterapia). Habiendo conocido a través de internet, los videos de Josep y los testimonios, intentamos conseguir plantas para para comenzar el tratamiento con Kalanchoe Dragremontiana y Kalanchoe Pinnata (una toma por día de cada una de estas, en la medida propuesta en los videos del tamaño de una tarjeta de crédito). Empezó a tomarlas de forma ininterrumpida, en licuados con algún cítrico el 18 de febrero de  2016.

 

Licuados:

2 cítricos (exprimidos)

1 cucharada sopera de Clorofila

1 cucharada sopera de áloe vera envasado (dice su frasco, refuerza las defensas)

7 semillas secas de calabaza

1 cucharada de semillas de lino

y con el licuado preparado, toma 2 cápsulas de Spirulina en cada toma (4 por día)

 

Además y con la esperanza de que todo sume, al mismo tiempo, conseguimos, pepitas de la semilla de damasco (vitamina B17), y está tratando de hacer 4 o 5 tomas de dos semillas por toma de este antitumoral natural. Que, a pesar de su contenido de cianuro, dice que suelta esa molécula en el tumor, lo mata y las enzimas resultantes no afectan en bajas dosis a ninguna célula ni función del organismo.

 

Con este procedimiento, y la fe y el buen ánimo de mi esposa, conseguimos notar resultados favorables, antes de empezar con la quimioterapia.

 

Comienza la quimioterapia el 1 de marzo de 2016. Empezaron a verse resultados positivos antes de que la quimio pudiera hacer su efecto. Gracias a la virtud curativa de estas plantas, se notó una mejoría en su voz nasal que tenía en aquel momento. Había perdido la visión de luz o imagen alguna de su ojo izquierdo, hoy fisonómicamente recompuesto, tiene una visión periférica que está dando una esperanza para una mejoría. El día 10 de abril de 2016, después de su segunda quimio, el oncólogo que la atiende, realiza una evaluación con imágenes comparativas, y "por primera vez el tumor, se va reduciendo en tamaño", gracias a Dios. No puedo decir cuánto se redujo, porque no nos informaron, pero era claramente visible.

 

También decir que gracias a reforzar sus defensas entre la alimentación y los licuados, las quimios fueron toleradas casi perfectamente, sólo un poco de náuseas, cansancio y falta de apetito los dos o tres días después de la aplicación.

 

Vamos a tratar de implementar lo de los baños de inmersión de agua salada, que a pesar de haber llegado también esa información aún no lo habíamos implementado. También el magnesio.

 

Nuestro objetivo inmediato es ayudar de todas las maneras posibles al organismo, para que pueda tener las mejores opciones para sanar.

 

A través de un profesional que reside en Barcelona, pero que da cursos en Argentina, conocimos también la carga emocional de las herencias. Ana, mi señora vivió la fuerte y movilizadora experiencia de un transgeneracional, que ojalá haya podido también, transmutar esas posibles cargas, que puedan haber sido el origen de esta enfermedad, ya que de ninguna manera encontrábamos explicación para desarrollarse, con su modo de vida y alimentación.

Una vez más, un profundo agradecimiento a todos ustedes, los tendremos al tanto del desarrollo de nuestras vivencias y de los resultados después de las seis quimios.

 

Carlos Enrique

 

Mar del Plata (República Argentina)

 

golinicarlos@gmail.com