PSORIASIS: alimentación y plantas medicinales.

Aunque generalmente los médicos presentan esta enfermedad como incurable y se limitan a recetar cortisona u otros medicamentos ineficaces con efectos secundarios significativos, que lo único que resuelven son los resultados económicos de las farmacias y de sus proveedores, hay testimonios que avalan los buenos resultados de las terapias naturales.

Debemos advertir que no es una enfermedad contagiosa. Hay varios tipos diferentes de psoriasis y todas ellas conllevan irritación y picazón; desde las manchas purpúreas circunscritas hasta la que engrosa la piel a modo de cuero llenándola de grietas, las cuales se profundizan hacia la noche hasta que se abren, causando así al enfermo dolores insoportables. Además se presentan terribles picores que suponen una carga para los nervios de cada paciente. De la piel se sueltan cada día, a cada movimiento, montones de escamas.

 

Según María Treben, esta enfermedad se debe a un trastorno del hígado, por eso, aparte del tratamiento con hierbas, se debe seguir una dieta rigurosa: hay que evitar los embutidos, la carne de cerdo, toda clase de ácidos como vinagre, sidra, vino, limones, naranjas, pomelos, la fruta de bayas y sus jugos, incluso las grosellas negras, manzanas crudas, café, chocolate, cacao y miel de abeja ya que ésta produce ácidos que hacen daño al hígado enfermo. Además hay que abstenerse de pescado en conserva o ahumado, legumbres secas como guisantes, judías y lentejas y de toda clase de bebidas alcohólicas. Se puede tomar leche y sus derivados, así como comidas preparadas con leche, carne ligera como la de ternera y de pollo, carne de vaca cocida, pescado fresco o congelado, verdura ligera y cada día, en vez de fruta fresca, mucha compota de manzana.

 

Mezcla de hierbas: 10 g. de corteza de Roble, 30 g. de corteza de Sauce, 40 g. de Ulmaria, 20 g. de Fumaria 20, g. de corteza de Nuez, 30 g. de Celidonia, 50 g. de Ortiga, 30 g. de Verónica, 30 g. de Maravilla y 20 g. de Milenrama. Todas las hierbas se mezclan bien y se toma por taza una cucharadita colmada de la mezcla que se escalda y se deja reposar tres minutos tapada. Siempre que sea posible, utilícese las hierbas frescas. De esta infusión se bebe a lo largo del día 1-2 litros a sorbos espaciados. Cada trago es absorbido y transformado inmediatamente por el organismo. La piel se debe untar dos veces al día con manteca de cerdo (de los intestinos). Si se trata de psoriasis costrosa que se extiende sobre todo el cuerpo, hay que preparar una pomada con el jugo fresco de Celidonia que se obtiene mediante una licuadora. Por cada 5 g. de jugo se toma 50 g. de manteca de cerdo (de los intestinos), que se mezcla bien y se guarda en la nevera. También se puede utilizar pomada de Malva que se prepara del mismo modo. Aparte, se recomiendan baños con un cocimiento de Hierba de San Roberto. Los baños completos de Malva y Cola de Caballo también alivian los picores y contribuyen a la curación. Se preparan mezclando las hierbas en partes iguales y dejándolas en maceración con agua fría durante la noche; 200 g. por cada baño: 20 minutos de duración del baño; el corazón no debe estar cubierto por el agua del baño. Todos estos tratamientos ayudan también a curar la neurodermitis.

Otro teoría avala el origen auto-inmune de la psoriasis, por lo que la Artemisia Annua es una gran aliada, junto con una dieta adecuada. En cuestión de días hay una enorme mejora que alivia a las personas que, hartas de probar cremas para la piel, no resuelven el problema.

 

Tratamiento: tomar durante 9 días 2 infusiones diarias de Artemisia Annua (una cucharadita de postre por taza), escaldar la hierva y dejar en reposo tapada 5 minutos, se le puede añadir hoja de Stevia para suavizar el sabor, descansar 7 días, repetir las novenas con los descansos correspondientes.

 

Testimonios que avalan esta eficacia:

https://dolcarevolucio.cat/language/es/psoriasis-3/

https://dolcarevolucio.cat/language/es/psoriasis-4/

https://dolcarevolucio.cat/language/es/psoriasis-malaga/

 

Recomendamos especialmente tomar el sol todos los días, puesto que la Vitamina D es imprescindible, baños de agua de mar, o simplemente mojar la zona afectada con este agua frecuentemente, aparte de beberla mezclándola con agua mineral e infusión o edulcorante crudo de Stevia, al gusto.