PLÁSTICOS EN EL MAR.

El 80% de la contaminación marina (12 millones de toneladas anuales) es debida a los vertidos de plásticos. Las partículas en las que se descomponen los plásticos, forman parte de la alimentación de algunas especies, que lo comen por accidente o por su buen sabor; del pez pequeñova a pasar al grande y finalmente llega a nuestra mesa http://one.elpais.com/papeleras-marinas-limpiar-plastico-los-oceanos/

Aparte, diferentes estudios han demostrado que los suelos, el aire y el agua del grifo, también están contaminados con micropartículas de plástico.

Europa juega un papel fundamental en la industria del plástico global. Es el segundo mayor productor de plástico del mundo (alrededor de 50 millones de toneladas se producen cada año). En la UE, el envasado es el uso más habitual del plástico, suponiendo hasta el 40% de la demanda. Sin embargo, buena parte del plástico producido se utiliza para hacer productos de un solo uso, que rápidamente pierden su valor al ser incinerados, desechados en vertederos o al convertirse en basura marina.

Solo el 29,7% del residuo plástico que entró en la cadena de basuras en Europa en 2014 terminó siendo reciclado. El resto terminó o bien en vertederos o bien siendo incinerado. En 2012, los 27 países miembros de la UE exportaron la mitad de los plásticos recogidos para reciclar, el equivalente a 3,4 millones de toneladas de plástico, con un coste estimado de 1.700 millones de euros (el 87% de los cuales fueron a parar a China)

http://sostenibilidad.semana.com/negocios-verdes/articulo/plastico-pet-un-amigable-pero-no-inofensivo/36282

Puesto que, el sueño de que la administración se preocupe por el bienestar de los ciudadanos, implementando medidas efectivas para reducir sustancialmente la producción de plásticos, no parece que se vaya a hacer realidad de momento, tendremos que ser los consumidores los que cojamos las riendas de esta concienciación y nos dediquemos a poner en marcha el cambio, en nuestro día a día.

Podemos empezar por instalar un filtro de ósmosis inversa en el grifo de nuestra cocina, porque es la mejor opción para obtener un agua buena para beber, a la que podemos añadir un chorrito de agua de mar, convirtiéndola así en excelente agua mineralizada.

Acostumbrémonos a usar solo botellas de vidrio. Llevar una bolsa de tela en el coche o en el bolso, nos evita tener que aceptar la de plástico, que nos puedan ofrecer.

A la hora de la compra, procurar desechar los productos que vengan envasados en plástico, o con demasiado plástico y optar por los graneles. Encontramos en el mercado, diferentes artículos de higiene elaborados con materiales naturales. Podemos proponer al tendero, supermercado, hipermercado, la sustitución de bolsas de plástico por las reciclables o de papel, ....

Desde nuestra condición de consumidores, tenemos mucho poder, ¡debemos ejercerlo!.