Manual de cultivo del Cannabis terapéutico

Manual de cultivo

Siembra: Los meses de abril y mayo son los más indicados para sembrar las semillas. Las variedades más adecuadas son las feminizadas y las que están equilibradas en los principios activos THC-CBD. Además, las que poseen altas cantidades de CBD tienen todas las propiedades medicinales con mínimos efectos estimulantes. Las semillas se pueden conseguir en tiendas especializadas llamadas “Grow Shop” y en la tienda online de la Dolça Revolució.

 

Se siembran en pequeñas macetas llenas de sustrato abonado, fácil de encontrar en cualquier Grow Shop o Garden. Con la tierra húmeda, se entierran a 0’5cm de profundidad y se dejan en un lugar templado (20ºC) para que germinen. Acto seguido se tienen que pasar a un lugar soleado. Después de una semana, como máximo, tendría que aparecer la primera hoja. Si esto no ocurre, se tendrá que volver a repetir la siembra con nuevas semillas.

 

Plantación: Se trasplanta la mata cuando ésta llegue a los 15-20cm. Se puede plantar en macetas grandes (20-60 litros) o al aire libre, directamente en el suelo. El sustrato de las macetas puede ser turba abonada o tierra con abono compostado natural. Las macetas, contra más grandes sean, menos se tendrán que regar. Si se planta directamente en el suelo (siempre en lugar soleado), se le añadirá abono compostado natural. Si está cerca de una pared, para evitar que se queme, no se deberá mirar hacia el sur.

 

Cuidados: Se trata de una planta muy exigente. Jamás le debe faltar agua. Si tenemos que ausentarnos, se tiene que poner un gotero o alguien que se encargue de regarla. El agua, si es de boca, estará clorada. Ésta tiene que almacenarse un día en un recipiente para que el cloro se evapore. Es bueno abonarla a los dos meses de su plantación. Cuatro meses si ésta es una variedad de ciclo largo. En el caso de sufrir alguna plaga, utilizar cualquier producto ecológico que os indiquen en el “Grow Shop”.

 

Recolección: Teniendo en cuenta si son variedades de ciclo rápido o lento, puede ser que a los dos o tres meses ya se pueda recolectar o se tenga que esperar a los seis meses. Las variedades lentas normalmente producen más cantidad de material medicinal.

 

Cuando la planta produzca los cogollos y éstos se noten pegajosos por la resina medicinal, ya se puede cortar. Otro signo de maduración es cuando las hojas más grandes y viejas se vuelven amarillas. Lo mejor es cortar la planta una vez que la Luna sea llena. Así sus propiedades se conservarán más en el tiempo. Una vez cortada, se colgará del revés en el techo de un lugar a la sombra y aireado. Se recomienda sacar las hojas para que los cogollos se sequen mejor i así obtener más poder medicinal. Las hojas se pueden secar a parte y hacer pomadas con ellas.

 

Cuando los cogollos estén totalmente secos, se tienen que separar de la planta y guardarse en un recipiente hermético. Hay plantas de ciclo corto que en 6-8 días ya han completado el proceso de floración. Es importante guardar la referencia del tipo de semilla que se ha utilizado: si contiene más THC tendrá más efecto estimulante y si contiene más CBD será más relajante.