Lehismaniosis en perro – Madrid

Me llamo María Aguirre, tengo 47 años (febrero 2017), soy licenciada en historia del arte y vivo en Madrid. Por afición y amor a los animales tengo el título de Técnico de auxiliar de veterinaria, más varios cursos de homeopatía aplicada a los animales y terapias naturales. He estudiado y reunido muchísima documentación sobre medicina alternativa que, posteriormente, he podido aplicar a mis propios animales,  a los de  familiares y amigos. He tenido en mi vida más de 20 perros a los que he cuidado personalmente. Han pasado por mi vida 60 o 70 gatos y toda clase de animalitos inimaginables.

Este es mi testimonio:

Any, una perra teckel de 8 kg de peso y 6 años de edad, hace tres años tuvo lehismaniosis. La traté con MMS y, después de 3 años está sana.
A principios de Junio de 2016 le empezaron a doler las patas traseras. Cada día iba a peor, hasta que se quedó totalmente paralítica. El diagnóstico del veterinario fue de hernia discal y como única solución realizarle una cirugía o ponerla un carrito. Otros habían dicho también que tenía ácaros en los oídos, gastritis, etc…. Todos ellos diagnósticos equivocados que la medicación indicada por varios veterinarios le hubiesen provocado la muerte.

Unos meses antes de que le pasara esto a esta perra, había tratado a otro de mis perros con MMS, con claros síntomas de lehismaniosis. No podía moverse, estaba triste y no quería comer. En 3 días desaparecen los dolores musculares, en 15 días desaparecen prácticamente todos los síntomas físicos y en un año está en perfecto estado de salud.

Al haber tenido antes esta experiencia, pues empiezo a tratarla. Empiezo dejando de dar los corticoides a la perra y le administro MMS, aceite de coco, omega 3, vitamina B e inyecciones de agua de mar. Al cabo de 5 días, empieza moviendo el rabo, unos días después se levanta, 15 días después la perra se maneja sola y a día de hoy (que ha pasado un poco más 5 meses) la perra se maneja sola, es totalmente independiente, cada día que pasa anda mejor. Corre como un conejo.

Le administré 1 gota de mms cada hora durante 10 horas al día, le inyecte agua de mar hipertónica en las lesiones empezando por 2 ml y fui subiendo la cantidad en función de cómo iba respondiendo la perra.

Mi más sincero agradecimiento a Enric Cerqueda por su generosidad y su paciencia, del cual no me olvido. Gracias a él pude administrar MMS y aceite de coco a mis animales y a muchos otros. Y a Daxalma Luna por toda la información trasmitida en muy poco tiempo sobre el agua de mar, por apoyarme y escucharme.

Y gracias a todos los que han tenido la valentía de aportarnos tanta y tan valiosa información.

María Aguirre

maguirre22@hotmail.com

Madrid