JARDÍN SIN GLIFOSATO

Evitar que proliferen la “malas hierbas” en los espacios donde no las deseamos, sin tener que recurrir a venenos como el Glifosato, es posible. He aquí algunas sencillas técnicas:

- Manual: la más laboriosa consiste en arrancar las hierbas manualmente en cuanto aparezcan.

- Acolchado natural: cubrir la zona con una colcha de paja, virutas de madera, hojas secas o césped

cortado. Además, esta técnica, permite mantener la humedad en la tierra, disminuyendo el riego.

- Lona o malla negra: si la zona es grande, cubrirla con una lona o malla negra; impedirá la entrada

de luz solar en la tierra y no crecerá nada.

- Ortiga: macerar durante semanas 1 kg de ortigas en 10 litros de agua y regarlas con este purín.

- Agua de patatas: cocer patatas y echar el agua caliente por encima de las “malas hierbas”.

- Vinagre blanco: mezclar 1 litro de vinagre blanco con 1/2 litro de agua y rociarlas con esta mezcla.

NOTA: La mayoría de las mal consideradas “malas hierbas” no lo son. Se trata de las hierbas adaptadas al entorno y la climatología de la zona; son imprescindibles para la salud del jardín. Si dejamos un área libre donde puedan crecer, atraerán insectos y aves que las necesitan para vivir.

Libro recomendado:

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