Infección de oido

Mi hijo tenía 2 años cuando le llevamos a un control con el otorrino porque le costaba hablar y pensaron que podía ser que oyera mal. Tenía los oídos taponados con moco por una mala ventilación. Esto es algo que va evolucionando con la edad a medida que se desarrollan los oídos, pero en cada niño es diferente.

En ese momento empezaron los tratamientos con antibióticos, cortisona, antihistamínico. Le hicieron una audiometría y tenía una audición del 50% aproximadamente.

Hizo dos de estos tratamientos pero le solucionaban el problema momentáneamente y luego volvía. Ahí el médico dijo que esperáramos un poquito y, si no mejoraba, tocaba operar i ponerle un drenaje en los oídos.

A los 3 años consultamos con un médico higienista y le recetó medicina homeopática y espagírica (Sales calcáreas compositum 1 y 2; Silícea compósitum; Regespag; Vipulam y Argentum). También me dijo que tenía que comer mucha zanahoria y remolacha. Mucho mar. Nada de harinas refinadas ni azúcar. Para entonces en casa ya estábamos empezando a cambiar la alimentación por todo ecológico, sin lácteos, sin trigo, sin conservantes, sin azúcar, sin refinados, etc. Obviamente no volvió a tomar ningún medicamento químico, ni ninguna vacuna más. Ni aún teniendo fiebre le hemos dado nada.

También ha estado tomando un jarabe que preparo yo.

Ingredientes (siempre es mejor si son ecológicos): miel, 1 cebolla mediana, 1 diente de ajo, zumo de limón y un poco de tomillo (además, también se puede añadir orégano y caléndula).

Preparación: En una olla pequeña se ponen unas ramitas de tomillo (y, si se quiere, el orégano y la caléndula) y un poco de agua. Se calienta hasta justo antes de que hierva, se apaga el fuego y se deja reposar hasta el día siguiente. La intención es que quede una infusión muy concentrada.

Por otro lado se pica el diente de ajo y la cebolla y se coloca en un recipiente de vidrio de base ancha. Esto se cubre con miel y se deja reposar también hasta el día siguiente.

Cuando ya ha reposado veréis que la miel está líquida porque el ajo y la cebolla han soltado zumo. Con un colador pequeño y un mortero se cuela presionando bien para que salga todo el líquido.

Para agregar el limón y el tomillo la proporción será: la mitad la miel obtenida, un cuarto de zumo de limón y otro cuarto de infusión de tomillo. Por ejemplo, si obtenemos 1/2 vaso de miel, agregaremos 1/4 de vaso de zumos de limón y 1/4 de infusión de tomillo. Yo preparo un frasco con la maceración de miel y la infusión y luego el zumo de limón lo agrego cada día para que sea recién exprimido y tenga más propiedades.

A mi hijo le encanta. Si queda muy ácido se puede agregar un poquito más de miel. Yo se lo he dado 3 o 4 veces al día y le ha ido de maravilla. Eso si... a lavarse los dientes después de tomarlo porque apesta un poquillo, jeje.

Todo este tratamiento lo ha hecho desde septiembre 2013 hasta junio 2014, ahora tiene 5 años. A finales del año pasado el otorrino dijo que los oídos estaban muy bien y ahora ya habla perfectamente. Ya no necesita operarse.

El doctor nos recomienda este tratamiento hasta los 7 años, que es la edad en la que acaba la primer etapa de desarrollo que está centrada en la cabeza, según la medicina antroposófica.

Bueno, espero haber sido de ayuda.

Natalia Maffezzini

Junio 2014

nmaffezzini@hotmail.com