Hipérico (Hypericum perforatum)

Plena floración entre San Juan y San Pedro. En la antiguedad se le atribuían propiedades magicas para ahuyentar el mal. En medicina para tratar afecciones emocionales y nerviosas. Hoy en dia es una de las plantas más utilizadas en el mundo.

Se cria en setos y ribazos frescos, en prados no demasiado húmedos.

Planta que no alcanza más de 1 metro de altura. Hojas pequeñas alargadas con numerosas glándulas traslúcidas que parece estar agujereadas. Flores de color amarillo intenso.

Se utilizan las sumidades floríferas que comprenden todo el ramillete floral con la parte alta del tallo.

Propiedades;

Sedante (depresiones leves y moderadas) Colagogo (secreción biliar) Antiinflamatorio (inflamaciones crónicas, estómago, hígado, vesícula y riñones) Afecciones ginecológicas, menopausia. Digestiva. Incontinencia nocturna.

Via tópica:

Vulneraria. Heridas y ulceraciones internas y externas (por ello también se llama hierba militar en la edad media por sus extraordinarias propiedades vulnerarias y antibioticas)

Aceite de hiperico; quemaduras, golpes, hemorroides, herpes labial, mastitis en vacas.

Elaboraciones;

Acete de hiperico;

100grs flores, 1l aceite de oliva o almendras, dejar 40 dias a sol y serena, removiendo amenudo, flitrar y guardar en pequeños frascos.

Ratafia;

20gr flores, 1 litro aguardiente, 1 limón a rodajas, reposar 15 dias removiendo a menudo. Colar y añadir de 100 a 200g de azúcar

Contraindicaciones:

Embarazo y lactancia. medicamentos antidepresivos, ansioliticos, medicamentos VIH, antocoagulantes, trasplantados de corazón. No tomar mas de 3 meses seguidos. Su uso interno requiere prudencia.