ELABORACIÓN DE TINTURA CON ALCOHOL

Los extractos de plantas con base alcohólica, también llamados tinturas, suelen ser más potentes que los que se realizan con aceite, pues el alcohol tiene mayor poder para extraer los principios activos de la planta. Se puede usar un alcohol seco de 40% para uso alimentario (tequila, orujo, vodka, etc) y así lo podremos utilizar tanto para beber como para aplicar encima de la piel.

En la mayor parte de las plantas medicinales, son las hojas las que contienen las propiedades sanadoras y esta es una receta para maceración de hojas.

Elaboración:

Poner las hojas secas y troceadas en un recipiente de cristal, añadir alcohol hasta cubrirlas y cerrarlo herméticamente. Dejarlo en el exterior durante 30-40 días a “sol y serena” (debe estar sometido a los cambios de temperatura del día y la noche pero, sin recibir la luz del sol, por lo que hay que taparlo), y si lo movemos cada dos o tres días, avanzaremos el proceso, de forma que a los 15 días puede ser usado. Pasado este período, colar con una tela y guardar en un recipiente limpio alejado de la luz. Ya tenemos la tintura lista para usar.

Para uso interno:

Llenar un frasco con gotero para usar con mayor comodidad. Poner entre 25 y 40 gotas de tintura en medio vaso de agua, o zumo, y tomarlo dos o tres veces al día. La cantidad de gotas y de tomas, las dejamos al criterio del usuario; debemos responsabilizarnos de nuestra salud y aprender a escuchar nuestro cuerpo. En el caso de algunas plantas muy potentes como la Artemissia, Epilobio, Lepídium, etc., o ante la duda, se recomienda hacer tratamientos por “novenas” (nueve días de toma y nueve de descanso), evitando así, posibles intoxicaciones.

Para uso tópico:

Llenar un frasco con salida de spray, para aplicar con mayor comodidad sobre la zona afectada. Rociar y acompañar de un ligero masaje. En este caso, se puede repetir la operación tres o más veces al día, dependiendo de la dolencia.

Si lo guardamos en un lugar oscuro y fresco, este extracto puede conservarse durante años.