El modelo de producción de carne de cerdo…

El modelo de producción de carne de cerdo, además de vergonzoso nos resulta demasiado caro a los países, como España, que se dedica a producirlos de forma indiscriminada para exportar, sin tener en cuenta las consecuencias nefastas para nuestro territorio.

Nutricionalmente hablando, ¿qué calidad puede tener la carne de unos pobres animales que crecen atiborrados de pienso y antibióticos suministrados de manera preventiva para sobrevivir hacinados en muy poco espacio, sobre suelos enrejados y rodeados de purines, que nunca podrán ver la luz del día y morirán gaseados con CO2? Este penoso proceso la convierte en cualquier cosa menos en un alimento sano.

Una producción descontrolada como esta, beneficia a unos pocos poderosos de la industria alimentaria que controlan el sector y a quienes la administración no parece querer incomodar, puesto que, a pesar del enorme problema de contaminación de aguas que causan los vertidos de purines, no establece una moratoria en la instalación de nuevas granjas ni coge las riendas de la gestión de los excrementos.

Por todo ello, nos encontramos con un porcentaje cada vez más alto de acuíferos contaminados por exceso de nitratos provenientes de estos vertidos. En Cataluña hay un total de 142 municipios que no tienen acceso al agua potable por este problema, teniendo que garantizar la administración dicho suministro.

Algunos pequeños granjeros, obligados por la política de precios que imponen los grandes productores, al evitar la viabilidad su proyecto, han optado por la producción ecológica. Estos, sumados a los productores ecológicos que trabajan con la convicción de que su dignidad también pasa por el trato digno al animal, nos permiten acceder a carne de calidad y de proximidad. Para estos, es para los que exigimos una mirada más amable por parte de la administración.