EL AYUNO INTERMITENTE: GRAN FÓRMULA DE SALUD Y CONTROL DE PESO

Si valoramos el hecho de que las tres o cinco comidas al día que nos estamos tomando son una costumbre adquirida desde hace unas pocas décadas y que la media de la población estamos con sobrepeso, podemos deducir que no es necesario comer tantas veces diariamente.

Aparte del descanso reparador que vamos a ofrecer al aparato digestivo y la desintoxicación del cuerpo, los ayunos intermitentes nos permiten obtener más concentración en el trabajo y además regular el peso. Se trata de saltarnos una de las comidas sin que ello suponga pasar hambre ni someterse a ninguna dieta. Los primeros días podemos sustituir el ágape por un caldo vegetal, zumo de fruta o infusión, y más adelante simplemente beber agua.

Si nos saltamos el desayuno los beneficios están en el rendimiento laboral y si evitamos la cena los encontraremos en un mejor descanso.