Diabetes Mellitus tipo II y otras enfermedades – Madrid

Me llamo Carlos, tengo 58 años y vivo en Madrid desde los 6 años. En octubre de 2015, me diagnosticaron Diabetes Mellitus tipo II (causada por una hemocromatosis). Mis síntomas eran, sobre todo, cansancio, todo me costaba mucho. Cuando fui a la consulta del médico de familia, me hicieron una primera analítica y una posterior en un intervalo de unos 10 días y el diagnóstico fue: es usted diabético. Quedé perplejo, no me pareció de rigor la forma de diagnosticar una enfermedad tan seria, y exigí una analítica más exhaustiva. La doctora de familia me derivó a la especialista de digestivo y sí, en este caso, me realizo unos análisis completos, incluído un estudio genético, así como un fibroscan y ecografía. Se confirmaba la diabetes tipo II, y una hemocromatosis, con una fibrosis grado 3. Me eché a temblar, pero pasado ese primer susto me dije...”esto no va a poder conmigo”...y lo primero que hice fue documentarme. Empecé a estudiar, devoraba todo lo que caía en mis manos. El primer paso fue inscribirme en la asociación de hemocromatosis de Madrid, no estaba por la labor de tomar ese medicamento que recetan: la deferoxamina. Con este panorama seguí estudiando y leyendo cada día un montón de horas, hasta que di con Josep Pàmies y Andreas Kalcker en internet. Me compré el libro de Andreas, (lo leí y vuelta a leer), el libro de la botica del Señor. Conocí la estevia y ataqué con todo lo que estaba en mi mano de una forma natural. Es decir dejé mis hábitos y comencé lo que yo llamo una “vida espartana”, de alimentación, ejercicio y las infusiones de la Asociación Dulce revolución.

A las 7:00 horas de la mañana, en ayunas: un zumo de limón, una cucharadita de comino negro molido, un ajo crudo  y una pizca de cilantro. Añadimos  un buen vaso de agua caliente-tibia y para dentro. Es difícil de tomar, pero mi salud lo vale.

Después, camino rapidito 4 km por la mañana y, al atardecer, otros 4 km. Respiro y me oxigeno. Al llegar, en la cocina me espera la batidora en la que echo una manzana, 4 cucharadas soperas de avena ecológica, una de salvado de avena, otra de germen de trigo, otra de levadura de cerveza y día sí y día no, salvado de trigo sarraceno. Añado también una cucharadita de semillas de sésamo, semillas de lino, chia, otra de hierba de trigo (alterno con hierba de cebada) y, de vez en cuando, cúrcuma con su pimienta (no abuso de la cúrcuma). También una cucharada de aceite de lino, una gota de aceite de orégano, maca andina, estevia en polvo (mucha porque soy muy goloso) y, para rematar, espirulina y chlorella en polvo una cucharadita no muy colmada. Luego en el apartado de hortalizas: media cebolla o un cuarto dependiendo del tamaño de la cebolla, zanahoria, rabanitos, apio, un buen trozo de jengibre, pepino... lo que da la huerta. Todo esto lo baño con bebida de avena, o de soja, o de arroz, alpiste (voy alternando). Al batirlo sale como una especie de “papilla” y me como un buen tazón de unos 400 gramos todos los días. Está deliciosa. A continuación, me tomo una infusión, que ha estado toda la noche macerando con la estevia, con romero, con la mezcla de hígado (alcachofera, boldo y diente de león). Añado cardo mariano y desmodium ascendens y, semana si y semana no, ortiga. Para terminar mi orotato de Calcio, mi orotato de magnesio y más cápsulas de calcio y una capsula de ácido alfa lipoico, (que tengo que comprar fuera de España). Acabo el desayuno a las 8:45. Sobre las 11:30 hago mi primera toma de MMS: 4 gotas activadas por toma. Así he estado durante  meses, después mantenimiento 5 gotas en una toma diaria por la tarde, este mantenimiento lo hice durante 2 meses volví a repetir el protocolo 1000, esta vez 2 meses. Ahora estoy haciendo el mantenimiento, pero dentro de unos tres meses volveré hacer el protocolo 1000 para no dejar de estar alcalino, esto formará parte de mi vida.

Cuando me hicieron las analíticas se vieron dos piedras en el riñón izquierdo. Para ello tomé durante 9 días, 3 infusiones de Lepidium (mañana tarde y noche)  y al mes otra novena. Nunca más se supo y ha pasado un año. Tampoco sé si fue por el MMS o por el Lepidium, pero padecía de Tinnitus (acufeno) y ya no me molesta el oído.

También me he hecho unos cuantos enemas con MMS y me han ido de maravilla.

Mi dieta se basa en vegetales, no tomo alcohol ni carnes, tampoco lácteos. La única proteína que tomo son tres huevos duros por semana, así como un poco de salmón o sardinas a la plancha. Cremas de avena con todo tipo de verduras, gazpacho a toneladas, ensaladas de todos los colores, algas del mar de todo tipo, setas, una botellita de agua de mar isotónica...en fin he cambiado mi vida, mis hábitos... No paso hambre, estoy nutrido, he recobrado mi lívido.

A día de hoy, con este régimen, tengo unas analíticas para poner en un marco, el hierro está casi en niveles: ferritina 162 ng/ml, transferrina 246 mg/dl  cuando hace 4 meses la tenía en 500. Los índices de glucosa no suben de 96. Me siento fenomenal.

Quiero desde aquí invitar a cualquiera que no se dejen comer el coco.

Una vida alcalina, y mucho ánimo...hay que resetear nuestra vida.

El miedo sí que es una enfermedad y además mata, así pues, alegría y ganas de vivir.

Salud para todos

Carlos Moreno García

dibujante58@hotmail.com

Madrid