Covid19 – MMS – Xavier – Barcelona

Me llamo Xavier, tengo 54 años (mayo 2020) y vivo en Llinars del Vallès, un pueblo del Baix Montseny (Barcelona).

Quisiera compartir con vosotros mi experiencia como presunto infectado por Covid19, aunque no ha quedado claro, pues tras varios tests, di negativo. Aun así, en el hospital donde estuve ingresado, me diagnosticaron síntomas propios del Covid-19.

El caso es que cursé fiebre durante 13 días y tos seca durante los últimos cuatro. Tras varias llamadas al CAP me diagnosticaron resfriado común y fiebre no especificada. Pero fuera lo que fuese me extrañó que la fiebre no remitiera y decidí pedir por correo el MMS. El pedido llegó el onceavo día y empecé con tres dosis de dos gotas al día que aumenté a tres al siguiente, al tercero añadí alguna dosis extra pues en sólo 2 días la fiebre remitió de golpe y me encontré mucho mejor. Una placa de tórax me había sido practicada 2 días antes y la dieron por buena (sin alteraciones radiológicas significativas). Aun así, me enviaron una ambulancia, pues el médico del pueblo detectó una pequeña infiltración y quería hacerme otra placa para quedarse tranquilo. Tan minúscula era la infiltración que en radiología ni la detectaron. Acepté la ambulancia, pues, aunque ya me encontraba mucho mejor, estaba hecho polvo después de 13 días de fiebre y prácticamente sin comer. Me hicieron una segunda placa y me ingresaron (no lo descartaba, pues el médico parecía preocupado y pensé que simplemente sería un ingreso corto, en observación, para descartar complicaciones y hacerme el test del covid19).

Para mi sorpresa recibí desde el primer día el tratamiento por infección de Covid19, aunque di negativo en un montón de pruebas, que yo sepa mínimo tres. Me hincharon de retrovirales y curiosamente en el hospital, empeoré.
Por cierto, un trato excelente y admirable por parte de todos los sanitarios que solo cumplían órdenes supongo, no sé si de gerencia o del ministerio de sanidad, pero hay un montón de medicamentos que me han administrado ilegalmente, pues solo están permitidos para tratamientos compasivos. En mi caso no vale la excusa del estado de alarma pues, repito, di negativo en al menos tres tests.
Lo que en principio era una pequeña infiltración empeoró en neumonía más seria. Después de unos 5-6 días aproximadamente mejoré y me estabilizaron, pero no lo suficiente como para coger el alta. Me llegaron a sugerir que podría estar semanas e incluso un mes. Ese mismo día una enfermera me preguntó si había tomado MMS antes de venir al hospital. Según ella (que ha visto curar mucha gente con MMS) maté el virus o lo que fuera en casa por eso remitió la fiebre y el malestar. En ese momento me agobié tanto que ideé un plan de choque para que me dejaran marchar a casa (dieta vegetariana, ejercicio físico, pranaiana, meditación... no paraba en todo el día y me ponía la máscara de oxígeno, mientras hacía gimnasia, al 100% para que me subiera la saturación).
Solo quería marchar de allí y llegar a casa para seguir el tratamiento, pues la enfermera me comento que nadie podía traerme nada al Hospital. Hice un repunte en sólo 3 días y, a pesar de que las últimas placas mostraban todavía restos de afectación pulmonar, tras insistir mucho y al verme mucho más recuperado, la doctora autorizó el alta.

Una vez en casa continué con el tratamiento y al día siguiente (solo un día !!!), me encontraba tan bien que pude hasta correr (muy lento, pero corrí!!!). Sólo medio minuto, pero sin ahogarme. Al notar tanta mejoría quería comprobar que no fuera efecto placebo, así que al día siguiente fui al centro de salud para pedir constantes vitales y la saturación oxígeno había subido a 99% (en el hospital no subía de 97-98 administrándome oxígeno).
Al cabo de dos o tres días más pedí que me auscultaran y la doctora no percibió crepitación en absoluto, sugiriéndome que los pulmones estaban ya limpios. Hace ya semanas que me encuentro perfectamente.

Eso sí, tiene efectos secundarios, pero beneficiosos. A parte de matar lo que fuera que me infectó, ha cesado un dolor intenso que tenía en una muela que se proyectaba al oído medio. Me ha aliviado mucho un dolor en el pulgar izquierdo que me diagnosticaron como posible artrosis y ya puedo correr seguido sin que me duela un pie que me operaron por múltiples fracturas hace unos tres años y quedó con secuelas.

Como quedé tan impresionado, dejé el tratamiento para revisar su eficacia y volvieron todos los males. Al reemprenderlo se me volvían a calmar los dolores hasta remitir casi por completo. Hice la comprobación cuatro veces. Ahora lo tomo a diario, según me pide el cuerpo. Duermo mucho mejor y me levanto más animado.

Que cada uno haga lo que quiera, pero yo lo tengo muy claro. El MMS funciona. Yo respeto a quien no desee tomarlo, pero ¿por qué no me respetan a mí? Hay gente que me ha criticado e incluso atacado por el mero hecho de explicar mi experiencia. ¿Qué significa todo esto? Hemos retrocedido a la Edad Media o quizá no hemos salido aún de ella. La persecución de Josep Pàmies es una auténtica caza de brujas. Ahora ya no hace falta la iglesia para quemar a los disidentes del horror del medievo, presuntas brujas o sanadores, ya se encarga nuestra impecable democracia en defensa del bien común.

En todo caso ¿es el MMS una solución definitiva a tantas dolencias? Parece haber un gran debate al respecto, pero ante tantos testimonios a favor ¿qué cuesta hacer de una vez por todas un estudio serio al respecto y dejar de condenar su uso con falsas noticias y desinformación?

En mi caso lo tengo claro, como dice una famosa frase: "Las ideas son corruptibles y manipulables, sólo los hechos son insobornables".

Quiero aprovechar para agradecer, felicitar y animar a Josep Pàmies y todo el equipo de Dolça Revolució por el esfuerzo que están haciendo en beneficio de la salud de todos nosotros.

Xavier Cullell i Bonamas

xaviercullell@outlook.es

Llinars del Vallès (Barcelona)