Càncer linfatico

El mayo de 2011, tenía 38 años, acudí al ginecólogo porque tenía el pecho derecho más grande que el otro de manera exagerada. No dió importancia a pesar de que notó que tenía unos quistes en la mama izquierda y decidimos hacer una ecografía. De aquella ecografía se vió que eran quistes benignos y me dijeron que ya me marcharíamos. Uno de estos 2 quistes de la mama izquierda, me marchó, pero el cambio de medida de la mama derecha y el otro quiste de la mama izquierda no desaparecieron e incluso se hizo más grande. Así que el mes de septiembre me volvieron a hacer una ecografía.

El diagnóstico final fue de un cáncer linfático, grado IV, médula espinal afectada también de linfoma No Hodking. Me recetaron 8 sesiones de quimio cada 3 semanas, que empezamos el 12 de octubre del 2011.

Por mi parte, recogiendo consejos de gente como el Sr. Pamies, el Dr. Martin y Bosch, un dietista ecológico que visité y otras referencias que vas encontrando en esta línea por internet, me cuidé de la siguiente manera:

Procuré tomarme la mezcla de aloe vera y miel cada día antes de la comida: 1/3 de hoja de kalanchoe antes de cada comida (total de 18*gr al día) durante las primeras semanas; a pesar de que después de la primera *quimio ya me marchó el quiste de la mama y decidí no seguir tomándomela porque con las molestias estomacales del tratamiento, no me vendía demasiado de gusto.

En cuanto a la alimentación seguí estas indicaciones:

-Eliminar la leche de vaca. En su lugar tomo de espelta, porque la de soja no me la recomendaban por el posible contenido en hormonas que pudiera llevar. De queso de leche de vaca sí que como.

-Eliminar el azúcares refinados dentro del posible; si me regalan una coca también como... Yo uso gotas de *estèvia, miel, miel de arroz, azúcar moreno.

-Eliminar, dentro del posible, las harinas blancas, empecé a hacerme el pan o compro de espelta o integral de calidad.

-Dejar de comer carnes rojas. Como, a nivel de proteína animal, pollo, huevos, un poco de lomo (a mí el conejo no me gusta) y pescado.

-Incorporar más proteína vegetal (legumbres) para sustituir el animal.

-Incorporar sobre todo verdura y fruta fresca, además de la leche de espelta, la *estèvia y harinas integrales. En este punto tengo que decir que llegué a contradecir la dieta que me facilitó la dietista del hospital que recomendaba una dieta "*antibacteriana" para evitar infecciones durante las bajadas de defensas después de las *quimios. Yo contrarrestaba las posibles bacterias limpiando mucho la fruta y la verdura que me comía y evitando comer cosas duras que me *rasquessin las encías para no provocarme *llagues.

-Después de alguna comida más fuerte, y por la noche, me tomaba 1/2 vaso de agua con un tapete de hierbas suecas y bicarbonato (a veces añadía un rayo de limón).

-Por la mañana (sólo algunos días) 1/2 vaso de agua de mar.

- Infusiones: Infusiones de Diente de león + *Calèndula + Ortiga (según el libro de Maria *Treben). Un vaso 15 minutos antes de cada comida. Me hacía 1 litro por la mañana y me lo tomaba durante el día.

También me preparaba un baño de sal 1 golpe a la semana. Compré un saco de sal *gorda, para centros termales (sin *antiaglomerant a poder ser) y ponía 9 vasos a una bañera llena.

Finalmente, para reforzar el sistema inmunitario:

-Tomar muchas vitaminas a través de la fruta y verdura fresca. Cada mañana me tomaba un montón de fruta según el que tenía a la nevera. Procuré ir a comprar a mercado semanal siempre que las *quimios me lo permitieron para comprar más fresco, más barato y de más proximidad.

-Infusiones: *Equinàcea, en infusión o botellitas de *herboristeria.

-La ortiga también refuerza la anemia provocada por las *quimios.

Justo es decir que aparte del trabajo hecho desde casa y por los médicos convencionales, también visité y lo sigo haciendo una terapeuta natural complementaria, que a través de *quinesologia, *par *biomagnètic y flores de *bach, me hacía el seguimiento desde esta otra manera más suave y me dio muchos buenos consejos durante todo el seguimiento y a posteriori según cómo me encontraba física y emocionalmente. Y también asistí a un par de sesiones de *biodescodificació.

El 24 de abril del 2012, después de todas las pruebas, los resultados dicen que ya no hay rastro del quiste de la mama, ni de las otras afectaciones del sistema linfático. Por ahora, toca ir tirando seguimiento.

Del mismo modo que haces un "cambio de chip" en la manera de cuidarte físicamente, también lo haces emocional y psíquicamente, es todo al mismo tiempo y va todo relacionado. Y quiero procurar, por lo tanto, serme fiel y cuidarme bien a partir de ahora para hacerme yo misma más feliz gracias a estos conocimientos que nos hacen llegar gente como la de Dulce Revolución.

Espero que mi testigo sirva a de otra gente, como mí me ha servido el vuestro.

Muchas gracias!

Elisenda Ventura Vinyals

Noviembre 2013

 

venturaelisenda@hotmail.com