Cáncer de colon con metástasis en hígado – Valencia

Me llamo Emma, tengo 45 años (abril 2017) y vivo en Valencia. El 12 julio 2016 me decidí a ir al especialista de digestivo, después de haber estado durante todo el año con molestias estomacales que iban y venían y que yo atribuía al stress, al trabajo.
Eran como pinchazos o retortijones. Empecé a preocuparme cuando las notaba cada vez más y en el mismo sitio, en el lado izquierdo. Alguna vez sangraba en las heces.
El 18 julio me hicieron la ecografía y se vio como un tumor, de 9 cm, en el hígado, pero a mí eso no me dolía y el médico dijo que lo del hígado podía ser un tumor benigno y me mandó un TAC.
El 21 de julio me hicieron el TAC y en él, volvió a salir lo del hígado, pero también un engrosamiento de la luz del sigma, y entonces esto ya era el colón, que era donde yo notaba las molestias. El médico me pidió una colonoscopia y resonancia magnética, ambas con anestesia.
En el informe de la colonoscopia ponía neoplasia de sigma y pólipo adenomatoso sospechoso de malignidad. La biopsia confirmó que era maligno: Adenocarcinoma moderadamente diferenciado ulcerado e infiltrante.
Yo no me podía creer que me estuviera pasando esto, era como una pesadilla. Decidí que no era el momento de morirme y que quería ver crecer a mis hijos y conocer a mis futuros nietos.
Me operaron el 6 de septiembre y me extirparon medio colón e hicieron biopsia del hígado, ya que en el último TAC el tumor había aumentado. Estuve 10 días ingresada.
El día 19, en la consulta con el cirujano, me confirmó que tenía metástasis en el hígado.
Antes de empezar con la quimio, en el TAC se veía que el tumor del hígado había aumentado 2 cm medía 12 cm y había satélites.
La única noticia buena hasta el momento fue que el gen no había mutado y dijo el oncólogo que eso era muy bueno. La estrategia era darme 6 sesiones de quimio y ver si el tumor se reducía y se podía operar.
El 5 octubre empecé con la quimio.
Desde que me diagnosticaron el cáncer cambié la alimentación, suprimí los lácteos, azúcar blanca, alcohol, harina blanca refinada… empecé estrictamente una dieta alcalina, que para mí fue el primer descubrimiento importante.
También empecé a tomar la sopa hipócrates y a hacer enemas de café dentro de la terapia Gerson.
Tomaba zumos de frutas, sobre todo uno al día de manzana, remolacha, zanahoria y otro de naranja. Utilizaba cúrcuma en los caldos y en cápsulas también. Jengibre en polvo en las infusiones.
Para las llagas de la boca me fue muy bien enjuagues con infusiones de tomillo.
El segundo descubrimiento fue la planta kalanchoe, que encargué en la Dulce Revolución. Me tomaba en cada comida un trozo de kalanchoe del tamaño aproximadamente de una tarjeta de crédito, en ensalada o mezclada con el zumo de fruta o verdura. La tomé tres meses (octubre a diciembre) y después la sustituí por pastillas de graviola. Tomaba en infusión la mezcla de hierbas para el cáncer (caléndula, milenrama y ortiga), así como la mezcla para el hígado.
Me hacía dos baños de agua caliente con sal marina a la semana para alcalinizar el cuerpo.
A través de los testimonios publicados en la web de Dulce Revolución contacté con varias personas que se habían curado, y esto me animó mucho. Leí el libro de la doctora Odile Fernández “Mis recetas anticáncer”.
Sesiones de Reiki, yoga, meditación, terapia mística, baile.

Después del 4º ciclo me hicieron un TAC, el 29 noviembre 2016, y los resultados fueron muy buenos: se había reducido el tumor 4 cm y los satélites que había se habían reducido a la mitad, incluso uno de ellos había desaparecido.
Estaba super contenta porque los cambios en la alimentación, estilo de vida y la quimio habían funcionado.

El 21 diciembre terminé con la quimio y en el siguiente TAC el tumor se había reducido 2 cm más. Ahora media 6.

El 1 de febrero de 2017 me operaron del hígado, me extirparon medio. En el TAC posterior ya no aparece nada malo y analíticas perfectas.

Aun así me van a dar 6 sesiones más de quimioterapia. En la primera analítica de estas últimas sesiones después de la operación, los marcadores tumorales los tenía a 7 y en esta segunda ya me salen a 2 (el 5 es un valor normal). Yo he llegado a tener los marcadores a 5.000.
Ya estoy terminando el segundo ciclo.
Siento que el mejor remedio sin duda es disfrutar de los hijos, la pareja, la familia y amigos.

Así que ánimo a las personas que están pasando por este trance, que con optimismo y fuerza de voluntad se consiguen cosas.

Emma Mir García

emmami1010@gmail.com

Valencia