Cáncer de colon – Barcelona

Mi  nombre es Jorge, tengo 57 años (octubre 2016), soy nacido en Uruguay y vivo en Barcelona desde el 2003.

Siempre he tenido muy buena salud, hasta que en marzo de 2015  empecé a notar sangre en las heces. Al ir aumentado el sangrado fui al médico y me hicieron todos los análisis. Me hicieron una colonoscopia y biopsia. Me detectaron un tumor maligno. En octubre de 2015 me operaron y sacaron 15 cm del colon. La operación fue muy limpia según la cirujana. Ésta me pasó al oncólogo y por prevención, me propusieron quimioterapia durante ocho meses. De los 7 ganglios que quitaron solo había uno afectado. Dudé en darme la quimio, ya que en mi familia, ya había habido casos de cáncer de mama (mi madre y mi tía que fallecieron muy jóvenes) y la quimio no les hizo nada sino empeorarlas. Yo sufrí mucho en su momento y aún lo  recuerdo. Mis hijos y los médicos me convencieron y empecé el tratamiento, pero no lo soporté por más de dos semanas.

Al ver el panorama entré en internet a investigar sobre mi enfermedad y, casi sin quererlo, encontré a Josep Pàmies, sus conferencias y la Asociación Dulce Revolución. Al descubrir que había plantas medicinales capaces de suplantar a la quimio y sus efectos secundarios, decidí empezar una medicina complementaria como lo indicaban allí.

Informé a la oncóloga sobre lo que estaba haciendo y ella me dijo que hiciera lo que quisiera. Ella seguiría haciéndome exámenes cada tres meses, buscando células cancerosas y viendo la evolución.

Comencé cambiando la alimentación y haciéndola más alcalina. Empecé a comer kalanchoe draigremontiana, una dosis de hoja (del tamaño de un DNI) por la mañana y otra por la noche. Comía también tres hojas de estevia por la mañana y tres por la noche. Tomé infusión de artemisa, llantén, ortiga, diente de león, manzanilla y estevia tres veces al día. Esto lo hice durante 3 meses.

La grata sorpresa fue cuando en el primer examen (pasado los tres meses), no habían células cancerosas. Entonces dejé las plantas, seguí con las infusiones y tomé por un mes la receta del P. Romano. Luego, dos meses más de kalanchoe, estevia e infusiones. Me hice una nueva colonoscopia con biopsia, análisis de sangre y al visitar a la cirujana al año, me dijo que todo estaba bien. Estaba muy contenta.

En un mes tengo visita con la oncóloga, que, al comentarle en la visita anterior que estaba tomando plantas no mostró interés en saber cuáles son.

Sólo puedo decir que, en mi caso, dio resultado el tratamiento. Si los próximos resultados son positivos mi intención es seguir con un mantenimiento de kalanchoe, infusiones y con una dieta sana, evitando todo lo que sean alimentos industrializados y así hasta los cinco años que me controlará la cirujana y la oncóloga. Ojalá todo siga bien durante ese tiempo.

Doy gracias a Dios por ponerme en el camino de Josep Pàmies y su dulce revolución.

Jorge Montañés

Uruguay-Barcelona

jorgemont70@hotmail.com