Cáncer de cavum con metástasis en páncreas, hígado y huesos

Hace cinco año mi padre tuvo cáncer de cavum (en la cabeza, se localiza detrás de las fosas nasales) pero no fue operado por su localización. Le fue eliminado con quimioterapia, radioterapia y bioterapia (anticuerpos) con graves efectos secundarios. El cáncer actual es metástasis del primero. Localizado en páncreas, hígado y huesos. Además padece diabetes desde hace unos 15 años. En ocasiones tenía algún episodio de hipoglucemia nocturno muy angustioso y microaccidentes cerebrovasculares. Se inyectaba insulina rápida: 4 unidades por la mañana, 6 antes de comer, 6 antes de cenar y antes de acostarse 5 unidades de insulina lenta.

Escribí a la Dolça Revolució y me informaron sobre la dieta alcalina y algunas otras cosas. Empecé sustituyendo la sacarina que tomaba mi padre por endulzante de estevia en dosificador para el café y aplicándole una dieta alcalina en el mes de febrero. Por entonces sus niveles de glucosa podían variar de 40-50 cuando menos a 250-300 cuando más.

Los efectos empezó a notarlos unos 30 días después de iniciar el tratamiento que comencé en el mes de marzo consistente en:

-         Dos infusiones de plantas para el cáncer (ortiga, caléndula, milenrama y estevia), tomadas una media hora antes de comer y de cenar.

-         Las infusiones se endulzan con estevia instant sin refinar (media uña del dedo meñique en cada infusión).

-         Una cucharada de bicarbonato disuelta en agua en ayunas.

-         Traguitos de agua de limón natural a lo largo del día (bebe bastante puesto que le quemaron las glándulas salivares con la radioterapia del primer cáncer).

 

En el mes de julio, coincidiendo con su visita al endocrino, las mediciones de azúcar en sangre eran entre 140 y 180, La endocrina determinó retirarle toda la insulina de día y sólo dejarle 5 unidades de la lenta por la noche.

Todo el agua que bebe a lo largo del día lleva infusión, que podrá ser como un litro y medio Hace unos días he decidido aumentar la dosis de preparado para el cáncer, que ha mejorado notablemente. Las diferentes analíticas periódicas, radiografías y resonancias magnéticas han comprobado que las lesiones han reducido su tamaño, han retrocedido y mi padre dice que ya no tiene dolor, antes le dolía muchísimo el abdomen al toser, por ejemplo. La oncóloga no dice nada al respecto, cada vez da menos información y atribuye el mérito a su tratamiento. Verdaderamente estoy muy indignada con esta actitud de la medicina convencional, me he sentido muy sola en esta lucha, ni siquiera he tenido apoyo familiar. Muchas personas no ven ni entienden la evidencia y todavía creen que 45 minutos de quimio paliativa cada tres semanas ha podido recuperar una metástasis terminal de hígado, páncreas y huesos.

En el futuro tengo intención de sustituir el preparado de hierbas para el cáncer con kalanchoe triturado y estevia en infusión.... pero el tiempo y su salud lo dirá.

Rosa Vicente

Diciembre 2012

rvicentes42@gmail.com