SATISFACCIÓN POR UN CONGRESO MUY NECESARIO

Una temperatura agradable de finales de verano acompañó las ponencias del “I Congreso de la Salud Censurada” celebrado el pasado fin de semana en un precioso espacio natural que preside el Monasterio femenino Santa María de les Franqueses, en Balaguer.
Los quince ponentes que desfilaron por su altar del siglo XII, hicieron las delicias de un público llegado de toda la península, además de Francia e Italia, con la intención de recibir informaciones que les ayuden a formar su propio criterio ante la necesidad de preservar o recuperar la salud personal y/o familiar.
Destacar la asistencia de muchos profesionales de la salud, sorprendidos algunos de ellos, de los contenidos que expusieron diferentes ponentes, con los que pudieron seguir conversando ampliamente una vez finalizada cada ponencia.
Como organizadores del evento, nos habíamos propuesto reivindicar la libertad de expresión en el ámbito de la salud, dando voz a investigadores, médicos y divulgadores censurados. Una máxima que consideramos cumplida con creces; por lo que damos las gracias a los ponentes al aceptar este reto y a los asistentes, por convertir el Congreso en un agradable encuentro de concienciación.